LA CANCIÓN DE VIERNES 29 DE JUNIO
El sol castigaba Madrid y bullían los corazones a la orilla del Manzanares. Their Satanic Majesties volvían al foro y a la caldera del Atleti. Y una mierda pa ti, me juré a mi mismo cuando supe que de nuevo arrancaba la última gira. Y una mierda pa mí, me reconvine cuando me enteré de que el telonero era el gran José María Sanz Pueblo, que no cata en un estadio desde hace lustros. Y si hacen falta dos cubos, pues que sean dos, que me perdí el previo a pesar de mis botas, la hebilla motera y la camiseta de gala.Aún así, antes de atravesar los tornos tuve detallitos curiosos como parlamentar con uno de los montadores -a la par que camionero- de uno de los tres escenarios que salen de gira. Pocas exclusivas, la verdad, pero sólo yo sé que el stage de Barcelona ya está en Lisboa y que el de los madriles se levantará sobre los mares de plástico de El Ejido. Mariñas, cómeme el zupo. Nada de alcohol -"not even a drink"-, decía el tipo como si yo fuera gilipollas, opción a), o como si su aliento no precediera cada una de sus palabras, opción b).
Por lo demás y después de que la luna traicionara de nuevo al sol, nada nuevo con una salvedad. Se dedicaron a vivir de las rentas, lo que no es nada indecoroso teniendo en cuenta quiénes son. Aquí la salvedad: yo siempre había sido de Richards e incluso de Wood hasta anoche, que me hice de Jagger. No paró el muy cabrón, siempre en su sitio y manejando al respetable como si fueran muñecos de trapo. Ahora cantas, ahora saltas, ahora aplaudes y ahora te vas a tu puta casa que se ha terminado el show.
Eso es, show, así se llama lo que hacen. Un setlist con un envoltorio pelotudo y un sonido mejor que bueno. Y gran parte de la culpa es del follador de brasileñas desbragadas. Creo que Charlie Watts es un replicante y a la sección de cuerda le cuelgan más pellejos en los brazos que a la papada de un pavo. El frontman, empero, está en plena forma, demoledor, a lo Juan Palomo. Y sobre todo, me demostró que me sobran veinte kilos para que los pantalones pitillo me queden como un guante. Me rindo a la evidencia, larga vida a los Rolling Stones. Va por usted, Sir Jagger.
PD: ¿Cómo puede apestar tantísimo un vagón de Metro?
PD2: ¿Por qué me puedo apretar dieciséis cubatas en los toros y en un concierto de rock sólo puedo beber cerveza sin?
PD3: Hubo fin de fiesta en el Rebel Rebel y me obligaron a saludar al Loco.













