CUÁNTO HIJOPUTA
¿Conocen la historia de las dos crías de 12 y 13 años a las que sus compañeros de ruta escolar sujetaron de pies y manos para meterlas mano? En medio de esta historia están hasta el cuello de mierda niños y adultos. Los responsables del Instituto de Educación Secundaria Atenea de Villalbilla (Madrid) por actuar tarde y sin contundencia. El conductor del autobús porque además de guardia civil no es sordo ni ciego y, por lo tanto, es un hijo de la grandísima puta. La responsable de la empresa de autobuses por justificar que el conductor no puede parar porque le multarían. Algunos de los padres de los violadores por argumentar que no es para tanto, que son cosas de niños…
Y pos supuesto los nueve violadores, desgraciados que me llevarían a la cárcel si yo fuera el padre de una de esas niñas o a perder la patria potestad si fuera el padre de alguno de ellos. No me siento capaz de expresar con palabras cómo me hacen sentir estos casos, pero mi mujer puede dar fe de que me hacen perder los modales, el sentido común y los prejuicios morales. No se imaginan la cantidad de mala hostia y rabia contenida que he ido acumulando a medida que asimilaba la información.
Un cabrón es un cabrón con quince años o con quinientos y no me creo que no fueran conscientes de la gravedad de sus actos. Si por mí fuera y teniendo en cuenta que la moderación no es una de mis virtudes, en el mejor de los casos se iban de cabeza al reformatorio y de ahí a la cárcel en cuanto cumplieran la mayoría de edad. Conmuto la pena por marcar su frente con un estigma para que purguen su infamia de por vida al más puro estilo de los Bastardos sin Gloria del enorme Tarantino. ¿La reinserción y la reeducación? Tres dosis diarias, despacito y por el culo hasta que deseen no haber nacido.









