"Cuando un verdadero genio aparece en el mundo, lo reconoceréis por este signo: todos los necios se conjuran contra él" (Jonathan Swift, 1667-1745)

miércoles, diciembre 01, 2010

MANITA Y ESTOCADA EN TODO LO ALTO

Una vez reposado y asumido el efecto derby, es un hecho que el Barça sigue siendo mejor que el Madrid cuando de jugar al fútbol se trata. También los es que Cristiano Ronaldo sigue sin mojar en las grandes citas y que Messi rien de rien frente a los equipos de Mourinho. Y no es la derrota ni la goleada lo que más escuece sino la forma de hacerlo, ahora que parecía tener más opciones que en anteriores visitas.

Es un hecho que el Barça alineó de inicio a ocho canteranos y otros tantos españoles, mientras que en el Madrid de partida sólo tenían papeles Xabi Alonso, Ramos y Casillas, que además es el único formado en la cantera merengue. Echen cuentas de lo sencillo y barato que es hacer bailar a los primeros al mismo ritmo, y de lo caro y complicado que resulta hacer lo propio con los segundos.

No cabe duda de que, hasta la fecha, el nuevo Madrid ha ganado juegos y algún set, pero no se ha apuntado ningún match ball. El penalty a Ronaldo, que existió, dudo que hubiera cambiado lo que pasó después. Y es que en cuanto han venido mal dadas, frente a un Barça con paciencia de hormiga y corazón de león, el Madrid ha perdido hasta en las tanganas cuando partido se ha puesto calentito.

Entre tanto hecho consumado, me comenta Santi Pita, madridista confeso y bajista declarado, que en las oficinas de Chamartín decidieron pasar la cuota a los abonados el martes de resignación. Quizás no era el momento. Sí lo era para Manolo Preciado, que ha acusado al Madrid de tirar el partido contra el Barça y con razón.

jueves, septiembre 30, 2010

30-S JORNADA DE REFLEXIÓN

La huelga, además de un derecho y en su acepción más simple, es una medida de presión para que alguien haga algo. Hay varios tipos de huelga, pero siempre se persigue el mismo objetivo. En el caso de una huelga general, los trabajadores no van a trabajar ni dejan que otros lo hagan –estos son los famosos piquetes informativos- para paralizar un país. El Gobierno ha dicho que no piensa mover ni una línea de la reforma laboral. Veremos.

Volviendo a lo que nos ocupa, los currelas también pueden hacer una huelga a la japonesa, que consiste en aumentar la producción y tirar los precios del producto; huelga de brazos caídos o encubierta, cuando se acude al puesto de trabajo a rascarse la merienda; huelga de celo, basada en aplicar las normas sin saltarse una coma y así retrasar el trabajo; huelga de hambre o adelgazar e incluso hacerlo hasta morir si no me hacen caso…

En fin, que hay huelgas para elegir y demostraciones de acuerdo o desacuerdo de todos los colores, pero lo de este señor es para quitarse el sombrero. Se llama Javier Donis y, según El Norte de Castilla, fue el anterior secretario general de UGT en Palencia.

Ante la algarabía de unos y la perplejidad de otros, en este magnífico documento muestra su orondo y desagradable culo a los empleados de una relojería que decidieron no secundar la huelga. Sr. Donis, desde aquí, mi más sincera enhorabuena. Es usted un figura. Posiblemente, también sea un gilipollas, pero un figura al fin y al cabo. ¡Qué gran extra se perdió el cine en la escena de la batalla final de Stirling!

viernes, julio 23, 2010

¿CUÁNTO GANAN EN LA NBA?



De parte del guaje Aguayo, esta es la inocencia de los chavales. Pero al loro, como diría el independentista Laporta, porque una cosa es que los enanos sean inocentes y otra muy distinta que sean inofensivos. Digo esto porque cuando mi hermana tenía tres años y un servidor dieciocho, me disparó una pregunta en forma de bala de plata acerca del significado de la dignidad. Daba igual la réplica porque fuera la que fuera no la iba a entender, pero el que necesitaba una respuesta era yo.

Hay que joderse con la inocencia de los niños. Después de mucho pensar, le expliqué que la dignidad era vivir de acuerdo con los principios de uno mismo. Efectivamente, no lo entendió e ignoro lo que dice la RAE al respecto, pero para un cínico y descreído como yo fue una respuesta tranquilizadora porque, salvo algún desliz sin importancia, se ajusta exactamente a lo que hago desde que me levanto hasta que me acuesto.

jueves, julio 15, 2010

¡VIVA EL MAL! ¡VIVA EL CAPITAL!

Sucedió una semana antes de la llegada de los primeros presos políticos cubanos a España, que no quieren permiso de residencia sino asilo político. El 7 de julio, nada menos que el día del Puyolazo, mi querido Fidel Castro apareció por primera vez en público desde que cayera enfermo allá por 2006.

Sea que mala hierba nunca muere o sea que es muy posible que veamos a otro hi de puta morir plácidamente en su cama, el caso es que se rodeó de una cohorte de palmeros para visitar el Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNIC) en La Habana.

No lució el uniforme militar, en desuso desde que apareció en chándal en una grabación que pretendía demostrar que estaba saludable como una pera adolescente, aunque lo que se vio era que temblaba más que el pulso de un coma andante.

Para su reaparición estelar lució un dos piezas sport de la firma Nike, una marca que representa como ninguna otra al demonio capitalista yanqui. ¿Y el pueblo cubano? Como diría su amigo Maradona, "que la chupen, que la sigan chupando, que no paren de chuparla". Con dos cojones, sí señor.

martes, julio 13, 2010

¡VIVA ESPAÑA! ¡VIVA EL FÚTBOL!

Reconozco que he disfrutado no un huevo, sino dos, viendo a España ganar el Mundial. Muy en mí línea, además, contuve lágrimas de cocodrilo en varios momentos desde la eliminatoria de cuartos de final y me derrumbé definitivamente con el gol de Iniesta. A pesar de todo, después de ganar he percibido que me han crecido ligeramente los genitales.

No voy a hablar de fútbol ni de juego, que maestros tiene la prensa generalista y alguno que otro la deportiva, pero quede claro que lo merecimos. Yo también me incluyo porque yo también jugué. Lo que me jode, después de la celebración y la resaca, son las excusas de malos perdedores.

He leído muy pocos artículos criticando la violencia de Holanda, pero es que he leído que los holandeses han echado la culpa de su merecida derrota al tal Howard Webb. Si fuera holandés, sentiría mucha vergüenza de lo que hicieron en la final, pero cuando un equipo que se debería haber quedado con nueve jugadores antes del descanso culpa al árbitro es como para romperles el pasaporte y darlos de baja del país. Si alguien me convence de lo contrario le pongo un piso.

¿Y Howard Webb? Pues eso, un hijo de la gran puta que dice que ha pasado "las dos horas más difíciles" de su carrera. Cuando un árbitro ve al patada que da De Jong a Xabi Alonso, tal y como demuestra la foto, sólo tiene que aplicar el reglamento. No lo hizo y sancionó la entrada con una tarjeta amarilla, lo que demuestra que le faltan huevos, que es bobo, que se ha vendido o las tres cosas a la vez. En cualquier caso, la conclusión obvia es que este tipo no debería volver a vestirse de corto ni una sola vez. Si la FIFA hiciera el trabajo que tiene que hacer la FIFA…

Y por encima de todas las cosas, me gustaría que pasadas las ofrendas de rigor ningún político vuelva hablar del Mundial. Su partido es otro, el más inminente el debate sobre el estado de la nación. El nuestro ha sido tan nuestro, tan intenso y tan feliz que ni siquiera merecen hablar de él.

jueves, mayo 27, 2010

UNA IMAGEN...

Con todos ustedes, Piolín, la Gallina Caponata, La Rana Gustavo, El Gato Jinks, El Pato Lucas y Don Pimpón. Si no fuera para echarse a llorar, sería para partirse el culo de risa. Jamás debimos echar a los franceses de España. Nosotros tendríamos un futuro mejor y los cabrones de los franceses dos Eurocopas y varios Roland Garros más. Que se anden todos a tomar por el culo. Éstos y los del banco de enfrente.

miércoles, abril 21, 2010

¿PERDÓN?

Esta mañana he encontrado en mi bandeja de entrada un correo electrónico apelotante. Para ahorrarles los detalles y no poner en evidencia a la persona que me lo ha enviado más de lo que ella misma ya se ha puesto, resumo la historia. A finales de mayo se celebra un evento en Madrid y me animan a invitar a mis clientes y a las personas que considere oportunas. Y dice el correo:

El proceso es así de sencillo:

- Paso 1: Te enviamos por email o impresas las invitaciones con el nombre de tu empresa.
- Paso 2: Se las envías a tus invitados.
- Paso 3: Tus invitados confirman su asistencia a nuestra organización o, si lo prefieres, a tu empresa.
- Paso 4: Te facturamos la invitaciones de las personas que vengan al precio de 225€.


Me temo que a CC se le ha olvidado el último paso, que es que vaya a su casa a hacer la cama, pasear al perro y planchar el ajuar. Lo he tenido que leer varias veces para entenderlo, pero me da la sensación de que a lo que realmente me invita esta persona, a la que por cierto no tengo el gusto de conocer, es a hacer su curro. Vamos, que ayudo a llenar el auditorio y encima pagar por ello.

He librado un intenso debate interno antes de contestar y si no fuera por la pena que me ha dado leer a alguien tan desesperado, habría contestado:

- Paso 1: Peregrinas hasta mi oficina convenientemente arrodillado.
- Paso 2: Se la meneas al ordenanza.
- Paso 3: Le haces un test para confirmar su grado de satisfacción.
- Paso 4: Te lavas las manos y me extiendes un talón de 225€.

En fin…

viernes, marzo 26, 2010

OFICIOS DE LOS DE ANTES

Ahora que la Semana Santa está a tiro de piedra y los chavales estudian para ser profesionales de la nada, hay que hablar de los oficios. La cultura del usar y tirar se los ha llevado por delante a casi todos y otros están a punto de desvanecerse, de manera que vas jodido si quieres encontrar un buen ebanista o un maestro fresador que te haga esa pieza descatalogada hace un año para tu Ducati de hace treinta. Antaño abundaban los aprendices de maestro y escaseaban los master, y ahora me pone tierno acordarme de gente que incluso llevaba su negocio a cuestas.

Recuerdo que todos los meses pasaba por casa un fulano al que llamábamos El Mielero y que, además de miel, vendía embutidos y quesos. A la chica que me cuidaba también le vendía alguna que otra burra, pero eso eran películas de dos rombos y yo era muy cani para entender lo que la experiencia luego me ha sugerido. El caso es que me flipaba tanto el chorizo como me hipnotizaba su ojo de cristal y siempre andaba al acecho intentando sacar tajada de su cesta de mimbre.

Una mañana de domingo también aparecieron unos gitanos con una cabra a la que subieron al madero para que bailara melodías cíngaras. La pobre bicha, que estaba más delgada que un galgo, bastante hacía con mantenerse en pie. Me temo que sus huesos sirvieron para dar sustancia a algún caldo porque lo cierto es que no los volví a ver por el barrio. Con los años también me di cuenta de que a pesar de las monedas que los vecinos les tiraban desde los balcones, no les hizo gracia que se las tiraran a mala hostia.

También me acuerdo del afilador de cuchillos con su armónica de cumpleaños de preescolar, del chaval de la bici con los helados y del dealer de mis vecinos. No sé si aquello era mejor, pero era gente que salía a la calle a buscar clientes en vez de esperarlos en casa. Todo un ejemplo en los tiempos que corren. Por eso he llorado de emoción esta mañana cuando me han enviado este recorte de prensa que demuestra el ímpetu con el que algunos se resisten a claudicar. Mientras siga respirando un solo hombre como él, aún hay esperanza para nosotros.