LA CANCIÓN DEL VIERNES 29 DE SEPTIEMBRE
El tema de hoy es un clásico no sólo de la banda rockera de La Elipa por antonomasia, sino de toda una época y toda una generación, la que rasgó los primeros acordes de una 'movida madrileña' aún en pañales a finales de los 70 y principios de los 80. Con el tiempo, convertida en clásico y por lo tanto atemporal, es una de esas canciones cuyos primeros punteos bastan para que uno finja agarrar el mástil de una Fender y empuñar una púa. Desde entonces, mal que bien, Burning ha sobrevivido a pesar de los pesares.
A pesar de tener un público minoritario. A pesar de quedarse huérfanos hace más una década de Pepe Risi, uno de los guitarristas legendarios del rock español. A pesar de que unos años antes de irse Risi ya se había ido Toño, otro de los fundadores. A pesar de que el panorama musical se ha vuelto tan asfixiante que, salvo honrosas excepciones, ya no hay quién dé un paso al frente sin denominarse latino. A pesar de que fueron un faro en medio de la tormenta para gente tan veterana como Gabinete, Loquillo y Ramoncín, cuando todavía no era Don Ramón.
Lo suyo son historias de rock callejero, de hombres desesperados en la trinchera de un bar, de amores con medias de rejilla y orgullo macarra, de trenes que nuca llegan o que ya se han ido, de juerga con pocas perras y a cara de perro… De la que fuera primera banda de rock español con todas las letras sólo queda Johnny Cifuentes, que sigue teniendo una voz inconfundible. Esta canción, sin embargo, la canta Risi porque le encaja mejor que a ningún otro. Que levante la mano el que no haya cantado esta canción con una curda de miedo. Pues eso, la próxima vez, no os olvidéis de brindar.
Os dejo, que me voy a Galicia y el tiempo me persigue. Parezco el conejo de Alicia, el que se coge con la palma de la mano hacia abajo. "No llego, no llego". Si queréis ver la última actuación en directo de Pepe Risi








