"Cuando un verdadero genio aparece en el mundo, lo reconoceréis por este signo: todos los necios se conjuran contra él" (Jonathan Swift, 1667-1745)

jueves, septiembre 04, 2008

BODA A LA BÚLGARA (II)

Jon es un buen amigo, un amigote más bien, que cambió un trabajo cabrón y un futuro brillante por un trabajo digno, un 30% más de sueldo, jornada intensiva todo el año y un futuro igual de brillante. Tiene un talento especial para salir de juerga y para disfrutar de cualquier cosa, y en su descomunal caja torácica atesora las virtudes más diversas, pero hay que reconocer que la paciencia no es una de ellas. Sé que suena tentador, pero está felizmente casado con una señora igualmente divertida, bien educada, muy trabajadora y, ella sí, tremendamente paciente.

También podría decir que "lo dejo suelto y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas... Lo llamo dulcemente: ¿Jon?, y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe, en no sé qué cascabeleo ideal... Come cuanto le doy. Le gustan las naranjas mandarinas, las uvas moscateles, todas de ámbar; los higos morados, con su cristalina gotita de miel... Es tierno y mimoso igual que un niño, que una niña...; pero fuerte y seco por dentro, como de piedra...", pero eso ya lo dije de otro amigo, el único tipo al que no le cabe el nombre en las tarjetas de visita.

Yo es que soy muy de introducciones pero, en realidad, Jon sólo quería aportar una serie de notas que no recogí en el post anterior. Hechas las presentaciones, ahí van algunos cuatro detalles impresionantes, dos graciosos, dos curiosos, uno peligroso y otro más asombroso:

1. Lo impresionante que estaba la speaker que hacía de maestra de ceremonias a la hora de los bailes regionales bautizada como Estoica Chonda.

2. Lo impresionante que estaba la babysitter de los niños… ¡Cómo me habría gustado ver la cara del tipo listo que la contrató y la de su mujer al verla!

3. Lo impresionantes que estaban dos primas de la novia y el error que supone comentárselo a tu mujer en plan "ante todo somos amigos, ¿no?"

4. Lo impresionante que es darte cuenta que te has casado en una noche de eclipse lunar y el montón de efectos colaterales que puede tener esa conjunción de los astros.

5. Lo muy gracioso que resulta, cuando estás tan borracho que ya no ves ni la punta de tu nariz, preguntar al pinchadiscos búlgaro al más puro estilo Bart Simpson, si puede llamar por el micrófono a Dévora Melchocho, a Tomás Turbador o a Mepica Lapolla.

6. Lo menos gracioso que resulta ver la cara del novio, que español y tiene mucho brío, cuando te caza diciéndoselo al pinchadiscos.

7. Lo curioso que resulta que te tachen de raro por no saber cantar la canción de 'Heidi' en japonés.

8. Lo más curioso que resulta comprobar el elevado número de amigos tuyos que sí que se la saben.

9. Lo peligroso que resulta practicarle la llave de la foca monje, con el giro de la cobra incluido, a un british white collar de la city, más aún cuando en plena caída te das cuenta de que va a caer sobre botellín de cerveza.

10. Lo asombroso que supone responder "en nada" cuando el inglés que se ha cortado la espalda te pregunta en qué cojones estabas pensando.

En fin, diez detalles que ayudan a comprender cómo se desarrollaron los acontecimientos durante la boda. Gracias, Jonete.