"Cuando un verdadero genio aparece en el mundo, lo reconoceréis por este signo: todos los necios se conjuran contra él" (Jonathan Swift, 1667-1745)

martes, febrero 19, 2008

MI PADRE ES GUIONISTA

El sábado discutí con the young Jules mientras tomábamos unas copas o viceversa. Es un matiz importante, pero ya no lo recuerdo, así que no le demos más importancia de la que realmente tiene, que es mucha. Sí recuerdo el motivo, que no es otro que la resuelta huelga de guionistas de Hollywood que dio al traste con la ceremonia de entrega de los Globos de Oro y amenazó la de los Oscar hasta hace un suspiro -recuérdenme que le dedique un PD a Corbacho-. "La felicidad nunca es completa", pensarán los que, como yo, temen que la madre del artista nos siga dando el coñazo.

En fin, Pilarín… Los que conocen a Julito saben que es mala pareja de baile en estas lides por su tenacidad. Es capaz de rebatirlo todo, de contra-argumentar sin piedad ni límite de tiempo hasta que el contrario, una de dos, se rinde o se da a la fuga atravesando un muro de carga convencido de ser el mismísimo Mortadelo. Mi amigo sería algo así como el Stoichkov de los equipos de debate de las universidades americanas, uno de esos que todos quieren en su equipo y odian en el contrario.

El caso es que muchas de las vacas sagradas del cine made in USA apoyaron las demandas de los que allí denominan writers. Desconozco cuáles eran, pues tengo la sana costumbre de morirme de pereza antes de ponerme en el pellejo de cualquiera que agite una pancarta, pero en gran medida son irrelevantes para el post. ¿Por qué? Adivinen, que esta es fácil. Eso es, porque dos borrachos tienen la misma facilidad para caminar sobre una línea recta que para mantener una discusión coherente. O lo que es lo mismo, ninguna.

Digamos que la huelga de los escritores acabó siendo una excusa, la mía, para honrar la muy española costumbre de poner a parir al prójimo aun sin conocer sus circunstancias, cualesquiera que sean. "Mira Julito, ni puta idea de cómo se regula el gremio ni del trabajo en la sombra que hace que los proyectos funcionen o de lo que estén pidiendo mientras pasean en círculos, pero es mucho más grave que hayan dejado de hacer su trabajo". Hagan la prueba. Descarten las películas basadas en novelas, comics o historias reales y ahora las secuelas, precuelas, musicales o remakes. ¿Cuántas quedan?

Alguno dirá que también en eso consiste su trabajo, pero yo no estoy de acuerdo. Creo que a los guionistas o escritores se les presupone, fundamentalmente, capacidad para crear historias. No es lo mismo lo que hace Paul Auster cuando escribe 'Brooklyn Follies', que lo que hace Benito Gómez Ibáñez cuando traduce la novela. Por lo tanto, si lo que mayoritariamente hacen los guionistas es traducir al lenguaje cinematográfico historias originales concebidas en otros formatos me parece perfecto, pero entonces son cualquier cosa menos escritores.

PD: Sr. Corbacho, no sé si fue el responsable del guión de la gala de los Premios Goya que usted mismo presentó, pero está claro que ahí tampoco había un escritor. Sepa, además, que un hombre de pelo en pecho, vestido de mujer y con peluca ya no hace reír ni a los niños y que besar a otro hombre ya no es transgresor. Y usted, al que muchos tuvieron por un tipo innovador en su momento, no debería aceptar cualquier encargo. Claro que, si una gala al año tiene un pase, su programa semanal en Antena es como para subir a los altares catódicos a Javier Sardá.

viernes, febrero 15, 2008

LA CANCIÓN DEL VIERNES 15 DE FEBRERO

No es que no me guste, pero así menos, y tampoco me espanta, pero a este ritmo cada día un poco más. Sucede con el sexo, que está muy bien, de cojones, pero no de cualquier manera. Abro la agenda y leo que aún están por hacer desarrollos de planes de comunicación y estrategias de relaciones públicas, presentaciones de resultados, redacciones de memorias y comunicados de prensa, planificación de entrevistas, cobertura informativa de eventos, asistencia a desayunos de prensa, presentaciones y reuniones de trabajo, captación de clientes, reparto de hostias sin consagrar y con 'h' a los proveedores…

Cada vez que miro y veo todas esas notas de mi puño y letra me dan retortijones en el cerebro. He vuelto a hacerlo, de reojo, como si no me interesara, así, sin darle importancia. Vaya, disculpen un momento. Ya estoy de aquí. Vengo de asomarme al retrete de la oficina, un microclima en el que siempre hace un frío del carajo, donde he vomitado un manojo de nervios, angustia y preocupación a partes iguales. No es de extrañar que esté empezando a cogerme asco. Y ganas, también me tengo ganas. A ver si por fin me decido, me autolesiono a base de bien y me cojo la baja cuatro o cinco años.

Claro que hay cosas peores. Y mejores también, nos ha jodido, pero no me consuelan los que andan más puteados que yo ni tengo tiempo para decidir cómo vivir con cierto desahogo. El tren está en marcha y mientras no aminore o descarrile no hay nada que hacer. Nadie grita "más madera", pero no cabe duda de que esto es la guerra. En este campo de batalla laboral, como en el otro, sólo hay victoria o derrota, pasacalle triunfal o cortejo fúnebre. La rendición o el socorrido "maricón el último" no es una opción. El lema de la empresa lo dice bien claro: "Si fuera fácil lo haría otro".


PD: Con todo desprecio, dedicado a los que aseguran que me aburriría sin trabajar.

martes, febrero 12, 2008

DE MALA MAÑANA

Resentido y muy mosca aún por el madrugón, recién duchado, en ayunas y con el cerebro empañado por el sueño, hay cosas muy jodidas. Por eso la radio, como la tele, debería prevenir a los radioescuchas. Bastaría con un 'las declaraciones que van a escuchar a continuación pueden herir su sensibilidad debido a la mermada capacidad intelectual de su autor. Esto afectaría a la mitad de los contenidos, pero hay casos especialmente desagradables.

Estoy haciendo memoria, pero lo que ha dicho esta mañana una vocera de los perros etarras ha sido algo así como "después de las detenciones de compañeros y compañeras, los vascos y las vascas demostraremos que queremos ser ciudadanos y ciudadanas libres". ¡Qué les parece! Una zorra simpática y analfabeta, ¿verdad? Declaraciones propias de una mente limitada, sin duda, a la medida de una retardada que demuestra que aún hay gente a la que todavía le da lo mismo cagar por la boca o por el agujero del culo.

Como les iba diciendo, es de pésimo gusto escuchar estas cosas mientras el mundo se despereza. Y es una pena que a esta banda de hijos de puta e hijas de puta -como dicen ellos- les estemos pagando un sueldo… Me queda el consuelo de saber que cada vez que abren la boca se retratan, que acabaran doblando el espinazo y sintiendo el miedo, y que les odio mucho más de lo que puedan llegar a imaginar. Infinitamente más que ellos a cualquiera que sea el objetivo de sus complejos.

viernes, febrero 08, 2008

LA CANCIÓN DEL VIERNES 8 DE FEBRERO

A menudo, con demasiada frecuencia, a los nacionales de la vieja Europa nos gusta dar un repasito a los americanos. Para sumar mi piedra al material lapidatorio que más pronto que tarde volverá a caerles encima, adelanto que me da por el culo que se refieran a Estados Unidos como América y a sus ciudadanos como americanos. Luego están las de siempre: no tienen ni zorra idea de geografía, hacen y deshacen a su antojo, se escandalizan antes por una teta que por una guerra y un largo etcétera.

Por desgracia, en los muchos siglos de Historia europea que llevamos sobre el lomo tenemos motivos para avergonzarnos un rato largo. No quisiera discutir temas políticos ni bélicos pero, si lo hiciera, tengan por seguro que las miserias quedarían bien repartidas a los dos lados del Atlántico. Lo que quiero decir es que nosotros, tan europeos, tan culturetas, tan intelectuales y tan militantemente antiamericanos la mayoría de las veces, deberíamos reconocer las virtudes de Estados Unidos por muy potencia mundial que sea. Y a eso vamos.

Si hablamos de cultura, ninguna mejor que la popular, donde creo que nos ganan por la mano. No soy experto en arte ni literatura, así que no me atrevo a sentar cátedra, pero sospecho que, genio más, genio menos, debemos de estar a la par. Sin embargo, si tratamos de música y cine, desde mi punto de vista lo mejorcito llega de la nación de los cincuenta Estados. Aquí en Europa, donde los Estados aglutinan varias naciones, son contados hijos de la Gran Bretaña y algún otro los que pueden aguantar el pulso.

Y hay una cosa que trasciende todo lo comentado: su capacidad para venderse. No sé si alguien tuvo insomnio el domingo pasado y, de haber sido así, apuesto a que nadie lo combatió con la retransmisión de la Superbowl. Tampoco yo tenía intención, pero cuando me enteré de que en el descanso iba a tocar el tipo que pincha la canción de hoy, creí que la espera merecería la pena. Nunca lo había visto en directo, aunque fuera a través del televisor y con un retraso en la emisión de cinco minutos. Pues valiente mierda de directo, estarán pensando si piensan como yo. Es lo que hay.

Si tienen tiempo, miren la que liaron en lo que tarda uno en levantarse al baño a rellenar la botella de agua. Y si no lo tienen, creo que merece la pena prestar atención a esta versión de American Girl, aunque sólo sea por ver el forro de la levita. Es la vida, así son los gringos, para lo bueno y lo malo.

martes, febrero 05, 2008

SÚPER MARTES

Hoy, 5 de febrero, día de Santa Águeda, faltan 330 días para que acabe este 2008 bisiesto. Un día como hoy de 1877, se puso la primera piedra de la Cárcel Modelo de Madrid. Ya en 1915, Pancho Villa asumió plenos poderes en México. En 1943, Jake LaMotta derrotó a los puntos a Sugar Ray Robinson en Nueva York. En 1964, Fidel Castro cortó el suministro de agua a la base de Guantánamo. Y en 1977, en el corazón de Castilla, nací yo. No hay que ser un lince para echarme las cuentas. Así es, ya van 31. Tal y como está el patio, ya he recorrido un tercio del camino. Suma y sigue.

viernes, febrero 01, 2008

LA CANCIÓN DEL VIERNES 1 DE FEBRERO

Con la canción de hoy, casi un mes después de volver, pongo punto final (sin la 'y') a la trilogía musical e interruptus de Nueva York. Tras haber repasado los encantos de la ciudad y algún que otro revés gastronómico, podría escribir sobre el frío que no hizo, la amabilidad que no esperábamos o lo extraño que resulta descontar uno por uno diez segundo antes de felicitar el nuevo año. Pero no, centremos el tiro en las curiosidades, ironías y coincidencias que caben en una semana neoyorquina.

Una coincidencia. Estuvimos en Nueva York siete días, lo que significa que hemos pasado en la ciudad 10.080 minutos. Pues en el minuto exacto en que asomamos el hocico entre el gentío para ver la pista de hielo del Rockefeller Center, sólo había una pareja cogida de la mano. Miles de personas alrededor y él, muy buen mozo, hinca una rodilla y le pide matrimonio. Ella asiente y lo que pasó después ya se lo pueden imaginar. Con dos cojones. Helados, pero con dos cojones.

Dos curiosidades. Si hablamos de Nueva York, hablamos de tiendas. Y si hablamos de tiendas tenemos que hablar de dólares, y nada representa mejor esta moneda que su propio símbolo($), presente incluso en las tragaperras de Recreativos Franco, que antaño fueron legión. ¿He dicho nada? Pues quería decir casi nada porque, si hay algo que distingue a los dólares, es su olor. Especialmente fuerte, casi rancio, tan reconocible como el de la gasolina. Con esa esencia aboné el único capricho que me di, unos botines de cuero. El resto fueron vaqueros, calzoncillos y camisetas de GAP, bienes de primera necesidad.

También es curioso que sólo haya cinco bares en Nueva York en los que está permitido fumar. Uno de ellos es Tabac, en cuya barra nos acodamos varias rondas una vez hubo quedado claro que no pensaba abandonar la ciudad sin fumarme un cigarro mientras bebía un trago de Balvenie. Queda muy snob, lo sé, pero pruébenlo y luego hablamos. A mí me lo enseñó mi amigo Jon, aka el escocés errante, y desde entonces lo recomiendo. Todavía me queda algo de la última remesa. Ssshhh…

Una ironía. Por último, si hay un país cuyos músicos han elevado la canción popular navideña a la categoría de arte, creo que es Estados Unidos. La palabra por si sola en español, vi-llan-ci-co, me produce cierto vértigo. Sin embargo, desde que aterrizamos hasta que llegamos a la Terminal del JFK -una hora larga-, nuestros amigos de Iberia le dieron varias vueltas a un CD demoledor. Al tercer "a la puerta de mi casa voy a poner un petardo" casi pierdo el conocimiento. Los americanos que iban en el vuelo ya estaban ko en el segundo envite, nada que no remedie una monodosis de rubia.



PD: Si tienen tiempo escuchen Dreaming. ¿No les recuerda a la primera época de Alaska?