"Cuando un verdadero genio aparece en el mundo, lo reconoceréis por este signo: todos los necios se conjuran contra él" (Jonathan Swift, 1667-1745)

miércoles, noviembre 12, 2008

BODA A LA BÚLGARA (III Y FINAL)

Comentaba hace ya un tiempo que yo quiero a todo el mundo. Y que a algunos, incluso, los quiero hostiar. Entre todos ellos, destacaría una fémina del tamaño de un oso grizzly, imagínense, que vigilaba el escáner del equipaje de mano del aeropuerto de Sofía. Imagínense también los modales con los que me preguntó si llevaba un portátil encima que no tuve más huevos que contestar con un gracioso y muy español "no, cojones, no, no llevo un puto ordenador en la mochila". Y es que para ser sinceros, los búlgaros, no se ofendan ustedes, no me parecieron gente amable.

Será mi mala suerte, pero es tan cierto que la mujer búlgara de mi colega sería capaz de sonreír con los pies metidos en la freidora de un churrero como que el trato no fue todo lo cordial que cabía esperar. Y eso, si no quieren seguir imaginando ya se lo cuento yo, se refleja en ciertas rutinas. Conducen como auténticos hijos de puta, por ejemplo. Que un taxista amague con echar a otro coche a la cuneta por no ceder el paso, adelantar por el arcén o hacerlo por la izquierda de tal manera que se crucen tres coches a la vez y sin inmutarse, sólo lo he visto en Bulgaria.

Con todo, la palma se la llevan los taxistas del aeropuerto y el busero que nos llevó a Plovdiv. Sepan que antes de coger un taxi hay que pactar el precio y ya en el destino, si protesta, se amenaza con llamar a la policía y se quedan como la seda. De lo contrario, al final pasa lo que pasa, que pagas diez euros por un trayecto de cinco, aunque reconforta que algunos pagaran treinta y encima dejaran propina. En cuanto al conductor del autobús, cómo contarlo. Se le caló el motor en el carril izquierdo de una salida en curva de la autopista y, como no arrancaba, lo dejó caer marcha atrás con la reversa metida. Jugada maestra y, por otra parte, arriesgada de cojones.

Por lo demás, en descargo de Bulgaria hay que decir que es un país barato, muy barato, donde el cartón de Marlboro cotiza a 17 euros y puedes cenar por siete u ocho euros. Eso sí, mi amigo Jon quiere advertirles (de) que "cuando te dicen que la bandera es blanca, verde y roja por el yogur, el pepino y el tomate, no están de cachondeo y si lo están, me habría parecido una razón la mar de convincente". No sé qué pensaría Freud de todo esto, pero así es, el pepino y el yogur se sirven a granel.

PD: Supongo que cosas similares podría decir cualquier turista suizo que venga a España, pero es que nosotros, amigos, también somos un país de mierda.

PD2: Si alguien necesita algunos consejos sobre la vida nocturna de Bulgaria que avise, que más vale prevenir que jugarse un sopapo.

5 Comments:

Anonymous Rider said...

Qué bueno, patillas... me ha encantado lo del autobús. Yo he vivido cosas parecidas, pero sólo tú sabes contarlas con esa chispa :-)

gracias

PD.- Suiza es un país de mierda

10:32 PM

 
Blogger Hans said...

Bulgaria, dicho sea con todos los respetos, tiene toda la pinta de ser lo que técnicamente podríamos llamar 'una puta mierda de país'. Ciertamente, España tiene lo suyo... pero no creo que sea tanto.
A mí lo que me pasma es cómo un amiguete tuyo ha acabado casándose con una búlgara. De verdad.

6:31 PM

 
Anonymous Anónimo said...

Que pena que sea el final de La Gran Boda Búlgara,creo que merecía la pena narrar esas anecdotas de bar y discoteca donde estábamos rodeados de exconvictos. Como decía el gran Jorge Múgica, al cabo de la noche habíamos dicho perdón más veces que en toda nuestra puta vida.

carlinos

9:28 AM

 
Anonymous Anónimo said...

Hay tantas cosas que pasaron que NADIE podría imaginar...Pero lo pasamos de puta madre, la verdad.
En Birmania, por ejemplo, son infinitamente más pobres que en Bulgaria, pero son infinitamente más honrados, más simpáticos, serviciales, agradables y sonrientes que los búlgaros, que gastan un "mal gas" que flipas (debe ser lo que hace el haber estado bajo el yugo comunista tantos años)

Abrazos Gelo

Gus

7:12 PM

 
Anonymous Rubén said...

Si yo no comiese más que yogur, pepinos y tomate todo el año, también estaría de una mala leche que lo flipas.

2:35 PM

 

Publicar un comentario en la entrada

<< Home