BODA A LA BÚLGARA (II)
Jon es un buen amigo, un amigote más bien, que cambió un trabajo cabrón y un futuro brillante por un trabajo digno, un 30% más de sueldo, jornada intensiva todo el año y un futuro igual de brillante. Tiene un talento especial para salir de juerga y para disfrutar de cualquier cosa, y en su descomunal caja torácica atesora las virtudes más diversas, pero hay que reconocer que la paciencia no es una de ellas. Sé que suena tentador, pero está felizmente casado con una señora igualmente divertida, bien educada, muy trabajadora y, ella sí, tremendamente paciente.
También podría decir que "lo dejo suelto y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas... Lo llamo dulcemente: ¿Jon?, y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe, en no sé qué cascabeleo ideal... Come cuanto le doy. Le gustan las naranjas mandarinas, las uvas moscateles, todas de ámbar; los higos morados, con su cristalina gotita de miel... Es tierno y mimoso igual que un niño, que una niña...; pero fuerte y seco por dentro, como de piedra...", pero eso ya lo dije de otro amigo, el único tipo al que no le cabe el nombre en las tarjetas de visita.
Yo es que soy muy de introducciones pero, en realidad, Jon sólo quería aportar una serie de notas que no recogí en el post anterior. Hechas las presentaciones, ahí van algunos cuatro detalles impresionantes, dos graciosos, dos curiosos, uno peligroso y otro más asombroso:
1. Lo impresionante que estaba la speaker que hacía de maestra de ceremonias a la hora de los bailes regionales bautizada como Estoica Chonda.
2. Lo impresionante que estaba la babysitter de los niños… ¡Cómo me habría gustado ver la cara del tipo listo que la contrató y la de su mujer al verla!
3. Lo impresionantes que estaban dos primas de la novia y el error que supone comentárselo a tu mujer en plan "ante todo somos amigos, ¿no?"
4. Lo impresionante que es darte cuenta que te has casado en una noche de eclipse lunar y el montón de efectos colaterales que puede tener esa conjunción de los astros.
5. Lo muy gracioso que resulta, cuando estás tan borracho que ya no ves ni la punta de tu nariz, preguntar al pinchadiscos búlgaro al más puro estilo Bart Simpson, si puede llamar por el micrófono a Dévora Melchocho, a Tomás Turbador o a Mepica Lapolla.
6. Lo menos gracioso que resulta ver la cara del novio, que español y tiene mucho brío, cuando te caza diciéndoselo al pinchadiscos.
7. Lo curioso que resulta que te tachen de raro por no saber cantar la canción de 'Heidi' en japonés.
8. Lo más curioso que resulta comprobar el elevado número de amigos tuyos que sí que se la saben.
9. Lo peligroso que resulta practicarle la llave de la foca monje, con el giro de la cobra incluido, a un british white collar de la city, más aún cuando en plena caída te das cuenta de que va a caer sobre botellín de cerveza.
10. Lo asombroso que supone responder "en nada" cuando el inglés que se ha cortado la espalda te pregunta en qué cojones estabas pensando.
En fin, diez detalles que ayudan a comprender cómo se desarrollaron los acontecimientos durante la boda. Gracias, Jonete.


10 Comments:
Suficientemente descriptivo, querido amigo. Habré de decir, empero, que pensaba yo que la cosa femenina en Las Bulgarias era mayormente del tipo mostacho-pantorrilla poderosa-generosa de carnes (en general)-etecé. Cosas veredes!
9:12 AM
Madre de Dios! cuando me inviten a una boda voy a pedir el pasaporte y si no hay búlgaros, que vaya su padre!
Una galleta!
4:57 PM
Jaja, Estoi Cachonda, la mejor, sin duda alguna. Para ganarse ese mote...
Besos orgiásticos
7:10 PM
Ieeeee!!!!
Justo empezamos en esto, sólo pasamos para saludar y dar a conocer nuestro blog:
http://400eurista.blogspot.com/
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Pasate y tendras aseguradas las clases de risoterapia!!!
Que vaya bien!!
Firmado:
~~ DoS SiMpLeS TeLeoPeS ~~
12:47 AM
¿No te sabes la canción de Heidi en japonés? :O
3:28 PM
¿No te sabes la canción de Heidi en japonés? :O
3:28 PM
Muchas gracias por lo que me toca, Angel. La verdad es que lo pasamos bien y nos reimos bastante...bueno hasta la jugada de la foca monje, claro....bueno, tu seguiste, jeje
Durante este verano y la semana pasada en Mallorca pude comprobar el alto número de "sinsustancias" -como decía mi abuela- que se saben la canción de Heidi en japonés.
Creo haber descubierto un buen criterio para valorar la catadura moral de los individuos.
Un abrazo muy grande!!
Nos vemos en los bares.
2:55 PM
Madre mía, cómo os lo montáis! Pon un búlgaro/a en tu vida! ;-)
Un abrazo
12:20 AM
Joder, y yo que pensé que la última en los salones OMA había sido divertida...
Saludos chopiteros!
12:23 PM
JAJAJAJAJA Me caso el año que viene... voy a sacar algunas ideitas de aca....
3:05 AM
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