
Con el ánimo de cumplir la función social de La Conjura de los Necios, les doy una receta para endulzar su vida sexual. Tómese un vaso mezclador e incorpórense estos ingredientes: una rodaja de piña, dos ramitas de brócoli, un plátano, un poco de apio, tres fresas de buen tamaño y alíñese al gusto con fructosa, canela, jengibre y clorofila. Enriquézcase la mezcla con vitaminas B6, B12 y E, calcio, magnesio, creatina, selenio y zinc. Si quiere ahorrar tiempo, adquiera directamente en esta
web Semenex, el único producto que, señoras y señores, endulza el sabor del semen.
Hasta la fecha, sólo tenía noticias del olor que desprende el combustible que expende el surtidor. Según me contaron en una ocasión, el test de mercado realizado por un grupo de amigas determinó que el semen de sus novios y ligues tenía diferentes olores dependiendo de la calidad del mismo. No sé qué criterios utilizaban, pero según las conclusiones del trabajo, el bueno recordaba al fuet y el malo a la lejía. Características sin importancia, en todo caso, tras la revolución de Semenex que, en vez de valorar los matices en nariz, se basa en la cata y el paso por boca del caldo.
Según la promo, en sólo 24 horas pueden tener en casa el único elixir del mercado que hará que su semen, caballero, o el de su pareja, señora, sea "tan delicioso como nutritivo".¿Y por qué cojones, nunca mejor dicho, tengo que tragarme el esperma de nadie?, se preguntaran. Pues por que, amén de ser un suplemento nutricional, tiene infinidad de propiedades, entre las que destacan efectos antidepresivos, beneficios durante el embarazo y estabilidad hormonal. Los testimonios de los usuarios convencerán incluso a los más escépticos.
"Mmmm… No sabría describirlo mejor. Es como un sabor dulce, nada amargo ni salado", declara Kathy, una entusiasta consumidora. Y aunque no comprenda qué placer puede experimentar un hombre cuando no queda ni rastro de su eyaculación, parece que ellos también están muy satisfechos con el producto y lo agradecen "desde lo más profundo de las pelotas". En cuanto a las instrucciones de uso, es tan sencillo como mezclar los polvos con agua o cualquier otro líquido. Eso sí, antes de consumir el preparado hay que purgar el depósito un par de veces para reemplazar el viejo y rancio elixir por un San Francisco de pasión.