
Hoy, 14 de febrero, día de los enamorados, aprovecho para asegurar sin miedo a equivocarme que el matrimonio es la primera causa mundial de divorcio. Obviedades aparte, para muestra un botón: las relaciones conyugales de Joan Laporta con Samuel Eto'o. Superado el despecho del presidente del Barça con Oleguer por erigirse en el máximo exponente del nacionalismo en el club, ahora tiene que lidiar con el ataque de celos del camerunés. A ver cómo templa gaitas para que el berrinche no acabe en ataque de cuernos. Novias en celo, desde luego, no le van a faltar a pesar de su reciente lesión.
No sería la primera vez, ni la segunda, que Eto'o escupe en el plato o muerde la mano con la que le dan de comer. En Madrid, por culpa del tío Florentino, y también en Mallorca, lo saben bien. Personalmente, creo que se equivocó anoche en 'El Larguero', en la clásica entrevista babosa del
hermano José Ramón de la Morena, cuando se quejaba de que según qué cosas no se hubieran quedado dentro del vestuario. "Con buena polla bien se jode" y "consejos vendo que para mi no tengo" dice el rico refranero castellano. De la Morena dijo mil veces que no quería ser el abogado de Eto'o, pero le faltó el canto de un duro.
Si está preparado para jugar debería hacerlo y si no, ni siquiera debería ir convocado. Otra cosa es que esté puteado por haber forzado la recuperación de la rodilla más de la cuenta y que ahora no tenga buenas sensaciones. Eto'o dice que no tiene nada que hablar con el club, pero se acabará sentando con Laporta y Rijkaard participará desempeñando el papel estelar de carabina. En cualquier caso, el delantero tuvo ayer la oportunidad de recular cuando la mierda aún estaba caliente y no lo hizo. Puede que ya sea tarde, pues si algo distingue a culé dentro y fuera del campo es el orgullo.
La reconciliación dependerá de lo que le pida el club para que la
rajada sea agua pasada, pero sin duda es complicado que la relación vuelva a ser la de antes. Perdonar no es lo mismo que olvidar y a la mínima saldrá a relucir el clásico "sí, pero es que una vez tú…". Por un lado, el club tiene de su lado a la prensa, a la afición y posiblemente a parte de la plantilla, mientras que a Eto'o le avala su indiscutible calidad sobre la cancha y le lastra su lesión. Mal asunto, sobre todo para Cupido, que se va a quedar sin flechas.
¿Hay mal de amores en el Nou Camp? ¿Los amores más queridos son los más reñidos? ¿Amor no es más que un juego en el que un par de ciegos juegan a hacerse daño, como dice el de Úbeda? Valiente día de San Valentín el que se va a vivir en Can Barça.
PD: Felicidades Poch, barcelonista convertido al madridismo, por tus 30 años en la cresta de la ola. No conozco a nadie más indicado que tú para nacer un 14 de febrero.