DE LA AUSENCIA DE ALMODÓVAR
No lo digo yo, sino que lo votaron sus señorías los académicos del cine y lo corroboraron los críticos al día siguiente: 'Volver' fue la gran triunfadora de la vigésimo primera edición de los Premios Goya. Y el manchego universal, Pedro Almodóvar, dicharachero como pocos, no dijo esta boca es mía en la ceremonia de entrega. No asistió a la gala para apoyar con su presencia las candidaturas de sus actrices, su equipo y la suya propia. Un hecho, por cierto, que Corbacho tuvo a bien recordar en repetidas ocasiones. Pues, ¿sabéis qué? Que, con algún matiz, me parece cojonudo.Como dice un buen amigo mío, "que cada perro se lama su cipote". Más aún en un mundillo que tiende a reincidir en la autocompasión mientras se lamen las heridas entre los otros y los unos. El propio director comentó al día siguiente el porqué de su plantón. "Mi ausencia de la gala no va más allá del egoísmo de estar más cómodo con mi gente, con mis amigos, que con una cámara delante captando mis reacciones". Es una opción muy respetable que también practica, por ejemplo, Fernando Fernán Gómez. "A la mierda" con los premios.
Creo que es incoherente entregase sin reparos a la promoción desatada allende nuestras fronteras y escurrir el bulto para no ir a la gala de los Goya. ¿Podríamos decir que Pierre y Peter Almodóvar apuestan por la promoción mientras que a Pedro Almodóvar se la trae al pairo? Una de dos: El éxito a domicilio y su orgullo hacen insoportable la posibilidad de perder en casa o los premios españoles no le importan un carajo. En el primer caso, tendría un problema serio, y, en el segundo, tiene todo el derecho. Sea lo que sea, es mejor decirlo que dejar que personas como yo especulemos alegremente.






