"Cuando un verdadero genio aparece en el mundo, lo reconoceréis por este signo: todos los necios se conjuran contra él" (Jonathan Swift, 1667-1745)

viernes, diciembre 29, 2006

LA CANCIÓN DEL VIERNES 29 DE DICIEMBRE

Nació y creció cuando el mundo vivía en blanco y negro e hizo de lo negro "a matter of proud". El pasado 25 de diciembre, mientras otros renacían más de dos milenios después, The Godfather of Soul, Mr. Dynamite, aullaba por última vez. La música de nowadays le debe mucho. Drogata arrepentido, cabrón con pintas, tirano con alma tierna, maltratador atormentado, negro con alma renegra, hijoputa cariñoso como un padre borracho y 'Hall of Fame' del Rock & Roll, no seré yo quien descubra nada que no se haya dicho ya. Antes de que los cantantes blancos desataran el 'fenómeno fan', sus melodías ya ponían el picante a fiestas negras más calientes que las barandillas del infierno. No se hable más, nadie mejor para definirle que sus propias canciones:

"Fellas, I'm ready to get up and do my thing. I got to have fun, I'm gonna do my thing. Wishing your heart could feel, stay on the scene like a sex machine. I feel nice, like sugar and spice, and your love stops my heart from dying. Make a girl sell her body for a five-dollar bag, say it loud, I'm black and I'm proud, take your kids and raise them up.

Lord just thrown me out in the street now, girl let me tell you what you got to do now. I don't care about the way you treat me, this is a man's man's, man's world but she's in my dreams awake or sleep. Look you here I want to know, do you love that brother doing the popcorn? Hold me tight, I'll place your tears with diamonds.

Think about the sacrifices that I made for you, think about the good things I done for you. You're so hard I can't stand no more, come over here, now there's one more thing I'd like to say right here. You better watch the man doing the outside dance with your sister in the backyard, somebody thinks I have a right to be tough.

There are seven aknwoledged wonders of the world, you are about to witness the eighth. Just to see your face again, you might not be looking for the promised land but you might find it anyway. I could say goodbye, you just don't understand, play that funky music white boy, play that funky music right".

PD: Entre "comillas" un texto elaborado con 17 canciones del Sr. James Brown. Rest in soul.

PD 2: A Apollo, evidentemente, lo mataron por Capullo y por robar la nave a Han Solo.

martes, diciembre 26, 2006

COSAS RARAS DE LA NAVIDAD

La primera semana grande de las fiestas de Navidad ya pasó. Y con ella pasó el Sr. Claus, aunque, inexplicablemente, sigue colgado de muchos balcones. Este año más que nunca, por cierto. En casa de mis vecinos sigue habiendo uno, en el gimnasio otro, en el bar de la esquina uno más... Sé que es una tradición muy española que llegue el 1 de febrero y el belén siga ahí, inmutable, como el primer día, con el soldado romano más alto que el castillo de Herodes y esas cosas, pero es que Papá Noel se va acabar encontrando con los reyes magos y se van a abanicar los morros. Todo el mundo sabe que la competencia es dura y las tensiones entre el gremio pagano y el confesional son muchas.

Pronto llegarán los reyes magos, los porteadores de regalos de los que piensan como Dios manda, y con ellos otra aberración propia de estas fechas. ¿Cómo es posible que en las cabalgatas el rey Baltasar siga siendo un tipo blanco al que pintan con betún? Antaño era privilegio de concejales -adivinad quién es el de la foto-, pero hoy, con la de negros que hay... El delito es aún mayor cuando hasta el más inocente de los críos percibe que el rey negro tiene las manos blancas. Quizás por eso no me llevaban mis padres. Por eso o porque cruzar una ciudad colapsada para pasar frío asistiendo a un espectáculo decadente a cambio de un caramelo chungo no valía la pena y sabían que no se lo iba a reprochar cuando creciera.

Otro crimen de la Navidad son los SMS con los que amigos, familiares e incluso algún desconocido te felicitan. Si me quieres felicitar, lo agradeceré y contestaré gustoso siempre que no se trate del 'mensaje comodín', ese totalmente impersonal que envías a toda la agenda de tu móvil. A ver si va a resultar que eres un jodido mosquetero y el "todos para uno y uno para todos" se ha convertido en tu lema vital. Por lo demás, los hay ingeniosos, cursis, muy cursis y cursis que te cagas. El problema es que cuando mandas uno bueno a alguien pensando que vas a quedar de original para arriba, lo más probable es que ya lo haya recibido diez veces. El ejemplo más claro de este año ha sido elfyourself.com.

Por lo menos, entre tanta locura colectiva, es un alivio comprobar que el espíritu navideño sobrevive, aunque sea en la T4 del aeropuerto de Barajas.

jueves, diciembre 21, 2006

ELLA, ÉL Y LA NAVIDAD

Mi particular versión de 'La Conjura de los Necios' cumple hoy un añito de vida. Ha llovido mucho desde que hice mis primeros pinitos con 'La Barba del Judío', una colaboración semanal que hacía en 'La Vida Viene como Viene', el desaparecido blog de mi amigo Blas.

En fin, que dije en el post anterior que no quería hacer balance de lo sucedido en el último año y no lo haré. Sólo quiero dar las gracias a los que pasáis por aquí de vez en cuando y, para recompensaros, os regalo una exclusiva mundial: el contenido íntegro de una discusión de pareja entre el señor y la señora Claus.

¿Mi confidente? Os doy una pista. Empieza por "Ru" y acaba por "dolph", y está hasta la cornamenta del gordo de la Coca Cola. Digo esto porque, aunque es posible que la mayoría estéis al corriente, Santa vestía de verde hasta que los responsables del refresco le vistieron de rojo para protagonizar una campaña publicitaria.

La discusión de los Claus
Él: ¡Ho, ho, ho! Ya estoy en casa, lechacito.
Ella: ¡Pues no son horas de llegar besugo!
Él: Anda, mazapán, ven aquí que te voy a trinchar el pavo.
Ella: Anda tú y que te zurzan, vete a darle a la zambomba.
Él: ¿Qué pasa? ¿No te apetece un polvorón?
Ella: Pues no, prefiero jugar un solitario con Don Perignon.
Él: ¿Y un poco de turrón? Lo traigo duro, del que te gusta.
Ella: Que no, que no tengo el roscón para aguinaldos.
Él: Otra vez como el puto Rudolph, a dormir sólo y entre pajas.
Ella: En vísperas de trabajo, nada de mambo, ya lo sabes. Como mucho peladillas.

Como veis, las discusiones de pareja haberlas, hailas, como las meigas, hasta en las mejores familias. Mañana no sé si podré postear, así que es posible que falte a mi cita con la canción de los viernes. Si no nos leemos antes, ¡feliz Navidad!

martes, diciembre 19, 2006

DE VICIOS Y PLACERES

2006 está a punto de echar el cierre por defunción y, como todos los años, no tengo intención de hacer más examen de conciencia que el estrictamente necesario. No quiero tentar a la depresión, que estoy asomándome al balcón de los veintitodos y es muy frecuente escuchar que lo que se haga entre los treinta y los cuarenta condicionará el resto de tus días, y yo no tengo planes a más de un mes vista. Lo que sí tengo claro es que este año quiero dejar de fumar. Nótese que yo quiero, otra cosa es que lo logre. También quiero jubilarme con pelo, pero hay imponderables que no dependen de uno.

En cualquier caso, mi divorcio de los cigarros no se debe a diferencias irreconciliables, como alegan los famosos cuando ya no se aguantan ni por teléfono, sino a una cuestión de salud. De momento, los análisis confirman que estoy como un choto, pero todo llega. Y con la nicotina de por medio, a veces llega antes y casi siempre con peor cara. Mi afición a los destilados, con frecuentes picos, pero cada vez menos exagerada, contribuirá con otros efectos no deseados como garrapiñarme el hígado o macerarme los riñones. Sin embargo, no es lo mismo el vicio del tabaco que el placer de la bebida, hay diferencias entre Sir Johnny Walker y Mr. Marlboro.

En ocasiones da gusto compartir vino, cerveza o copas con amigos, beberte la velada a grandes tragos o a pequeños sorbos. Lo importante es que yo decido qué, cuándo y cuánto. Con el tabaco no tengo elección. Si estoy en el cine, por ejemplo, y veo al protagonista encenderse un cigarro, enseguida me revuelvo en la butaca. Entonces no encuentro la postura, me aprietan las zapatillas o me pica todo, claros síntomas del síndrome de abstinencia. En cuanto salgo de la sala me enciendo un pitillo y pienso que fumar provoca un placer extremo. Pues no, mentira. Fumar no es un placer, sino una necesidad, la adicción a la nicotina, que te tiene jodido hasta que la satisfaces. Por lo tanto, no es un placer en sí mismo, sino una medicina con terribles efectos secundarios.

Conclusión: tengo la misma relación de dependencia con el tabaco que un alcohólico con el cartón de vino. Y como ya llevo bastante tiempo haciéndome trampas al solitario, he decidido dejarlo. Lo que más me escuece es pensar que no voy a volver a llevarme un cigarro a la boca, que lo voy a echar de menos toda la vida. Si me salgo con la mía, prometo por la memoria de Philip Morris ser un ex fumador tolerante y no afiliarme a la liga antitabaco. Sois testigos de mi declaración de intenciones, así que seréis convenientemente informados de mis progresos. Si los hay, claro.

PD: Por cierto, si tenéis pensado migrar vuestro blog a la versión Beta de Blogger pensadlo bien. Yo lo he hecho esta mañana y, hasta ahora, sólo he encontrado inconvenientes. Y ojo, que no se puede volver atrás.

viernes, diciembre 15, 2006

LA CANCIÓN DEL VIERNES 15 DE DICIEMBRE

Quinto de EGB fue un curso crucial en mi vida. Ese año se hacían las pruebas para entrar en los equipos de mi colegio y yo estaba convencido, pobre de mí, de que lo mío era el fútbol. Camino de los campos de deporte, un amigo íntimo de entonces, que ya no es amigo ni íntimo por las vueltas que da la vida, me convenció para que me hiciera las pruebas del equipo de baloncesto. Desde entonces, hasta bien entrados los veintiséis, hice mis pinitos rodeado de gente que me sacaba una cabeza. Para los manuales de técnica individual de este noble deporte dejé el cambio de ritmo de lento a superlento y, a cambio, me quedé con una buena colección de amigos a los que veo menos de lo que me gustaría.

Mi primer entrenador fue Alfonso Gota, un forofo de los coches de época que también aspira a un Jaguar E Type y un consumado bebedor de cerveza. Supongo que su half Irish blood tiene mucho que ver con su tolerancia al zumo de cebada. Por las mismas vueltas que da la vida del párrafo anterior, acabamos jugando en el mismo equipo ocho años más tarde. Además de los carros clásicos y la cerveza, comparto con Marathon Man el gusto por la música y, esto ya son conjeturas, la frustración de no haber sido músicos. Creo que los dos nos conformaríamos con conducir la furgoneta de cualquier banda mínimamente respetable, aunque no fuera respetada.

El hermano de Alfonso, Colman, sí tocaba en un grupo y recuerdo que la primera vez que los escuché en directo fue en uno de los bares de la madrileña Avenida del Brasil. Para que luego digan que la capital no es cosmopolita… Contribuí generosamente a la causa adquiriendo un CD que está bien acompañado en la estantería de mi jaula. De esto hará unos diez años y ayer, de nuevo por las vueltas que da la vida -coño tú, qué mareo-, me encontré con el blog de Insanity Wave, grupo al que daba por desenchufado. Recuperada la pista sonora, me alegro de tener que rectificar.

Entre sus éxitos recientes, un concierto en la mítica The Cavern de Liverpool, la cuna de los Fab Four. Y entre los que están por venir, el "Power Pop Nite Party!", el 22 y 23 de febrero de 2007 en el Costello Club, junto a Balloon Flights y Mama Got Five. Teniendo en cuenta el nombre de guerra del evento, no tengo mucho que añadir del estilo de Insanity Wave, pero sí puedo dar fe del entusiasmo y la complicidad de sus directos, así como de las hordas de tías buenas que les siguen concierto tras concierto. Para cuando acabe el concierto, igual has rascado bola, harto como estás de pinchar en hueso. Y cuando sean famosos, podrás decir que estuviste allí. Invitados estáis.

Para muestra, un botón. 'Tonight', de su último disco 'The Minor League'.

miércoles, diciembre 13, 2006

VAYA CRACK

El trabajo mal, gracias, tal y como viene siendo habitual últimamente. No acabo de terminar una cosa y ya estoy empantanado con otra. De Málaga a Malagón, de las brasas a la sartén o de la cama al ordenador de la oficina, cualquier posibilidad refleja el ritmo de mi vida desde finales de noviembre. Afortunadamente, en algún rincón de mi PC andaba esta foto mundialista que merece ser convertida en herramienta promocional de Master Card, una de esas que dice…

Billete de ida y vuelta al Mundial de Alemania: 250€
Entrada para ver un partido de la selección irlandesa: 60€
Borrachera para celebrar el resultado: 100€
Aprovechar la euforia para hacerte el despistado y meter mano a una tía: No tiene precio



PD: Ni Cannavaro, ni Bufon, ni Ronaldinho. La FIFA debería rectificar, presentarse en la casa de este tipo y entregarle el Balón de Oro. La jugada del año, sin duda.

martes, diciembre 05, 2006

VIVO SIN VIVIR EN MÍ

Estoy haciendo confeti con las obras completas de Karl Marx mientras recuerdo que "el trabajo realiza al hombre". Y es que llevo unos días de trabajo que bien podrían servir de cura de humildad a la mayoría del cuerpo de funcionarios del Estado, pero, como no soy ventajista, no me voy a acordar de los muertos de nadie que no está presente para defenderse. Fuera como fuere, la situación es preocupante porque incluso ahorro parte de la nómina, prueba inequívoca de que la cigarra se está convirtiendo en hormiga obrera, aunque sea a base de palos. Esto debe de ser lo que un comercial de banca amigo mío llama "disciplina de ahorro".

En semejantes circunstancias, no tengo el tiempo ni el ánimo que me gustaría para escribir. Así que, sin más dilación, cuelgo esta faena de aliño directamente relacionada con el post que escribí hace unos días, cuando la vida no sonreía, pero por lo menos no tocaba las pelotas con guantes de lija. Tras días como este, merece la pena escuchar palabras como estas. La imagen es pésima, pero el discurso no tiene desperdicio, sobre todo a partir del 4'20".

Quien quiera encontrarme mañana tendrá que buscarme en mi lugar de trabajo habitual, donde celebraré el Día de la Constitución ejerciendo mi derecho a un trabajo digno y bien remunerado. Ahí o en las páginas de relax de algún periódico, que incluso los más castos tienen las suyas.

viernes, diciembre 01, 2006

LA CANCIÓN DEL VIERNES 1 DE DICIEMBRE

Hoy, 1 de diciembre, es el 'Día Mundial contra el Sida'. Los avances médicos han logrado que, en la actualidad, la enfermedad sea más crónica que mortal. Este es el camino que se pretende seguir con el cáncer, de forma que cogida a tiempo y con un tratamiento adecuado la enfermedad esté controlada y permita llevar una vida relativamente normal. Sin embargo, en otras regiones, y especialmente en África, millones de personas agonizan no sólo de hambre y sida, sino también por culpa de enfermedades que en nuestro mundo son poco más que un resfriado.

A pesar de todo, las cifras de infectados de sida en los países desarrollados siguen creciendo, un hecho de difícil explicación si tenemos en cuenta que las medidas de prevención son muy claras y sencillas. Aplicando la lógica y pecando de utópico, si todo el mundo tuviera cuidado con quién se la mete y a quién se la mete, y poco más, el virus podría desaparecer en dos o tres generaciones. Pero hubo un tiempo en que no estaba tan claro el cómo ni el por qué, un tiempo de libertad sexual y picos, de joder bien sin mirar con quién y de jeringuillas, las dos vías de contagio más frecuentes.

Y muchos, como Freddy Mercury, pasaron a engrosar las listas de víctimas de la enfermedad. Para ser franco, queda inaugurado este pantano y reconozco que mi relación con Queen no es muy estrecha, sobre todo porque en pequeñas dosis me gusta, pero me satura enseguida si se me va la mano. En cualquier caso, no es tanto el grupo como el vocalista nacido en Zanzíbar que lo lideraba lo que me interesa. La primera vez que lo vi fue en el vídeo de la canción 'Barcelona', que grabó con Montserrat Castafiore Caballé y que visto ahora parece un anuncio de Freixenet.

El tema fue seleccionado como banda sonora de los Juegos Olímpicos del 92 y estaba previsto que Caballé y Marceury la cantaran en la ceremonia inaugural, pero tuvo que ser José Carreras, otro que también ha sabido sufrir, quien le sustituyera. Pero como decía antes, aunque valoro su talento y su estilo a pesar de no ser un forofo, hoy me interesa más la persona que el personaje. Si el primer paso para resolver un problema es reconocer que el problema existe, Farrokh Bulsara lo hizo. Eso, su fama y todos los homenajes posteriores lograron que la enfermedad saliera de los guetos informativos. Y lo que no sale en al tele no existe.

Personalmente, me impresiona su serenidad para afrontar el sida, la muerte, me parece todo un ejemplo. Y su testamento, toda una declaración de principios de un tipo excéntrico como pocos, que a la hora de la verdad decidió marcharse en silencio y restarse importancia mientras aseguraba que "el show debe continuar".