BREVE APUNTE MUSICAL
He asistido a dos conciertos en el remozado Palacio de los Deportes de Madrid. El primero fue de Coldplay y el segundo, anoche, de los Who. No hay color. Y eso que ayer tocó el 50% de la legendaria banda. Perdonad que me ponga pesado, pero estoy harto de grupos descafeinados, de cantantes afectados con voz aflautada, de canciones arrítmicas, de que se marginen a las guitarras y de que me vendan burras. Lo de los Who fue un concierto, lo de Coldplay fue otra cosa. Sin pasión ni energía no hay conciertos. Y no lo digo sólo por Chris Martin y los suyos.
Era la primera vez que los Who tocaban en España, así que había mucha gente, unas 10.000 personas según la prensa. También había mucha militancia mod que anoche estaba donde tenía que estar, con toda su iconografía a punto. Ser mod mola mucho, creo. También había algún huevón con ganas de demostrar que había estado en la última edición del FIB. En fin, que el ambiente era bueno, la compañía mejor y la incógnita era saber si los 42 euros por barba habían merecido la pena. Algún día habrá que hablar de la incidencia que tienen el precio de los conciertos en el IPC.
Macroeconomía aparte, con este tipo de grupos que llevan cuarenta años de música a los lomos te pueden pasar varias cosas. 1) Que se hayan perdido el respeto incluso a sí mismos, como Bill Wyman, y la indecencia campe a sus anchas por sus conciertos. 2) Que estén correctos, cumplan dignamente, cobren y listo, como suele hacer Bob Dylan. 3) Que tengan un repertorio tan cojonudo y un montaje tan espectacular que lo demás importe poco, como los Rolling Stones. 4) Que al punto anterior le añadan ganas y un puntito de rabia.
Eso es lo que hicieron anoche Roger Daltrey, con muy buena voz, y Pete Townshend, con mejor guitarra y su clásico molinillo. Para ser justos, hay que decir que estuvieron muy bien acompañados por el resto de los músicos. Me descubro ante estos abuelos, capaces de ofrecer un concierto contundente y con talento, y de conectar con un público que, salvo excepciones, no había nacido cuando los Who cabalgaban la cresta de la ola.
PD: Saludos a los dos colgados que completamente solos y debajo de una de las pantallas gigantes del recinto practicaban air guitar imitando los solos de guitarra.





