"Cuando un verdadero genio aparece en el mundo, lo reconoceréis por este signo: todos los necios se conjuran contra él" (Jonathan Swift, 1667-1745)

viernes, junio 30, 2006

ESTRENO VACACIONAL

Queridos amigos, me marcho de vacaciones. Dentro de un rato me voy a Cazorla (Jaén) a testificar en la boda que sigue a la despedida de soltero ya he relatado, señal inequívoca de que no fue del todo mal. Vuelvo el domingo, con el tiempo justo para coger un avión y marcharme a Turquía una semana. Hasta entonces, espero que el trabajo, los jefes, el compañero coñazo y todo lo que huele a obligación, responsabilidad y rutina sea lo más llevadero posible. Salud para todos.

lunes, junio 26, 2006

LOS DEBERES DE MI HERMANA

Hace tiempo escribí un post en el que me mofaba de David Beckham por ser incapaz de ayudar a su hijo de siete años a hacer los deberes. Pues bien, por la boca muere el pez. Ahora soy yo el que entona el mea culpa y reconoce, no sin poca vergüenza, que el otro día fracasé intentando ayudar a mi hermana a hacer un cono para una de sus últimas clases del año. Vaya en mi descargo que mi hermana dobla la edad al chaval de los Beckham y que las matemáticas jamás fueron mi fuerte. Ni siquiera una fría trinchera. De hecho, mi santa madre y yo decidimos que dejara de ayudarme con los deberes porque queríamos seguir queriéndonos. Cuando uno ve luz y el otro sólo tinieblas, mal asunto.

Ya se sabe que las matemáticas hay que llevarlas al día y yo me perdí en la tercera evaluación de sexto de EGB, con las fracciones, y ya no volví a levantar cabeza salvo para copiar todo lo que pude -si alguna vez pasas por aquí, Ana Cortina, muchas gracias-. Las vísperas de examen las pasaba en casa, cortando papelitos en los que mi mecenas escribía la solución de los problemas. Solía fusilar tres o cuatro y hacer el resto por mi cuenta, de manera que siempre me movía entre el aprobado y el notable. Inevitablemente, la gallina cantó cuando contrastaron mi eficiencia por escrito y mi aparente retraso mental en la pizarra. Un cambio de sitio me devolvió a una realidad desoladora y confirmó mis peores temores: nací lobotomizado, sin la parte del cerebro que se ocupa de las matemáticas.

Sin embargo, la cuestión de fondo va más allá de mi torpeza, se trata del modelo educativo, tanto escolar como universitario. Determinados conocimientos se posaron en la parte más superficial de mi corteza cerebral y, una vez aprobados, se marcharon para no volver. ¿Por qué? Fundamentalmente, porque no son prácticos -uno no se olvida de lo que le sirve de algo- y porque somos víctimas de un sistema que cada vez abarca más e instruye menos. Somos víctimas de la cultura Trivial Pursuit. Yo me conformaría con que mis vástagos, con 15 años, supieran leer y escribir, tuvieran unas nociones de ciencias claras, aunque no sean todas, y un nivel aceptable de un segundo idioma. Si conseguimos esto, lo demás acaba llegando.

La mayoría del personal, además, está muy orgulloso de su trabajo, de lo bien que lo desempeña y de lo indispensable que es. Pueden cagarse en su trabajo y en el vestido de boda de la madre del jefe, pero prueba a decirle a alguien que su trabajo es una sandez que podría hacer cualquiera, a ver cómo se lo toma. Bueno, pues salvo algunas excepciones, como profesiones muy técnicas o que exigen colegiarse, todos aprendemos a trabajar trabajando. Parece de cajón, pero no lo es tanto. Lo que quiero decir es que estoy convencido de que cualquier persona espabilada con una base sólida podría desempeñar trabajos que no tienen que ver entre sí independientemente de su formación.

De momento, voy a empezar a poner copas o a servir mesas. ¿No os habéis dado cuenta de que el 90% de los triunfadores han sido camareros en algún momento y, según cuentan, fue una etapa fundamental en sus vidas? ¿Y yo? Un gilipollas licenciado y masterizado que no sabe hacer un cono de mierda. Ni de papel. Mañana mismo me pongo detrás de la barra del bar donde tomo café y mando al camarero subir a hacer mi trabajo. Seguro que mis jefas no me echan de menos.

miércoles, junio 21, 2006

6 MESES DE LUCES Y SOMBRAS

Hoy, 21 de junio de 2006, La Conjura de los Necios cumple seis tiernos meses. La verdad es que no es mucho tiempo y no sabría decir si esto va bien, mal o regular, pero yo me he divertido, he conocido blogueros interesantes y creo que, por lo menos en parte, he cumplido el propósito con el que nació la criatura: “Lo mío, seré sincero, es un proyecto poco ambicioso y con más corazón que cabeza, tal y como me acuesto cada noche y amanezco cada día… O al revés, que a veces también sucede (…), mientras juego a publicar historias como el editor que nunca seré. Ni puta falta, creo, que me hace”.

En fin, que soy consciente de que ha habido altibajos, sin duda soy el primero en darme cuenta de ello, y algunos importantes. De todas formas, algunas veces te sorprendes y resulta que gusta algo por lo que no dabas ni un duro. Y viceversa, esa es la gracia de este juego. He procurado postear sobre temas que, a mi modesto entender y de forma totalmente subjetiva, consideraba interesantes, curiosos, divertidos o preocupantes. Sólo espero que los que estáis al otro lado os hayáis entretenido en algún momento, que ya es bastante. Agradezco vuestra paciencia y cualquier crítica acerca del blog será bienvenida. Saludos a todos.

martes, junio 20, 2006

DESPEDIDA A LA EXTREMEÑA

Teniendo en cuenta que el hecho de vivir es morir un poco, que hasta el acto reflejo de respirar desgasta -como dice un amigo-, que cada bocanada que inspiramos convierte el presente en pasado y nos acerca más al inevitable desenlace de nuestro futuro, estoy seguro de que este fin de semana hemos respirado más de la cuenta. Este estado de semi-consciencia en el que me encuentro desde el lunes es la prueba inequívoca, ya he pasado por aquí antes. Además, cuando hemos dado cuartelillo al diafragma ha sido para beber sin medida. La excusa para tanto despropósito: festejar la despedida de soltero de nuestro amigo Borjita, un irreductible menos en el Bronx de Chamartín.

Caracterizado como una cabaretera futurista y de poca monta, el que dentro de nada será esposo abnegado y amante ejemplar paseó sus pálidas y peludas carnes por las noches de Plasencia y Cáceres, ciudades que acogieron con cariño ejemplar el principio del fin de su soltería, sus múltiples y aplaudidas vomitonas, sus bailes descerebrados y su inesperada erección. Uno de los comportamientos más curiosos de estos eventos tiene que ver con el disfraz de la víctima. De entrada provoca desazón incluso entre algunos de los que lo financian, que lo consideran excesivo. Luego, según caen las copas, los solteros quieren ponérselo y el que está a punto de casarse ya no quiere soltarlo.

Ante la imposibilidad de disfrutar del disfraz al completo, pues condenaría al novio al naturismo, hubo que conformarse con algunos complementos: peluca, máscara de lucha libre al estilo del pinche Súper Barrio, guantes hinchables a modo de pechos, esposas... Yo me decidí por estas últimas, que siempre me han gustado, y nada más cenar cerré un grillete sobre mi muñeca y el otro sobre la copa. Lo que alcohol ha unido… Horas antes había devorado más panceta de la recomendable para todo un semestre e intentado torear mantel en mano un burro silvestre. Antes aún, amenacé con una piedra a dos de los presentes por no sé qué motivo. Prometo que hice todo lo que pude para que el fin de semana discurriera con normalidad, pero no pudo ser.

El gran problema de las despedidas de soltero es que habrá más y la siguiente tendrá que superar a la anterior en escándalos y excesos, con los inmensos peligros que supone. En breve espero poder aportar algún documento gráfico que lo demuestre. De momento, y hasta que se anime alguien más, quiero aprovechar estas insípidas líneas para felicitar a Pilar y Borja por su unión y desearles todo tipo de parabienes y alegrías. Estoy seguro de que así será. Sólo queda el último paso para completar la trilogía ‘pedida, despedida y boda’, que promete tensión porque coincide con un previsible España-Brasil de cuartos de final que la novia ya ha censurado.

jueves, junio 15, 2006

DOS NOTAS DE FÚTBOL

Sé que estoy muy futbolero últimamente, pero es lo que toca, actualidad obliga. No sólo por el gran estreno de la selección española en el Mundial de Alemania, sino también por las elecciones a la presidencia del Real Madrid del próximo 2 de julio. En cualquier caso, no abordaré cuestiones estrictamente futbolísticas, que para eso ya hay gente que lo hace mucho mejor que yo, sino algunos daños colaterales que genera el deporte rey.

Nota 1: Para empezar por lo que tenemos más fresco, analicemos las reacciones posteriores a la victoria de España frente a Ucrania. Los éxitos deportivos, cuando no se aliñan con más alcohol del necesario, tienen efectos balsámicos. Probablemente, junto con la distracción de las amarguras propias de la vida diaria, el más beneficioso de todos ellos sea conseguir que durante un par de horas olvidemos toda la mierda que rezuma el panorama político nacional. Bueno, pues ya ni siquiera sirve para eso. El ‘pan y circo’ de la Roma clásica ya no adormece la conciencia de las masas porque nuestros modernos emperadores han conseguido hacer del esparcimiento otro combate.

Tras la desmedida euforia popular -o no, el tiempo dirá-, nuestros graciosos políticos han aprovechado para subirse al carro de la selección, el mismo del que no dudarán en saltar en cuanto vengan mal dadas. Mientras que para el PSOE es “el triunfo de la España plural” y la demostración de que “la diversidad da la fortaleza”, para el PP se trata del “orgullo legítimo de la nación más antigua de Europa”. Carod, brillante como siempre, declaró apoyar a la selección de Polonia en un guiño sociológico sin precedentes. Prefiero que me mire mal una legión de gitanas tuertas con un gato negro metido en el culo que gozar de la simpatía del líder nacionalista, a ver si me voy a quedar sin trabajo.

Y los medios de comunicación, entre tanto, bailando el agua a sus respectivos benefactores. Mala cosa politizar el deporte, una de las pocas cosas que nos unen, aunque sea a ratos. De todos los ejemplos, el más fétido tuvo lugar anoche en ‘El Larguero’ de la Cadena SER, cuando José Ramón de la Morena, tras disculparse ante los intelectuales por pirrarnos por el fútbol y ser tan “catetos”, puso en antena al presidente del Gobierno. Le pasó la mano por el lomo varias veces y a la enésima se descolgó con una pregunta más fuera de tono que una fulana en un velatorio: “¿Se imagina, presidente, que todo le sale bien, que acaba con el terrorismo y ganamos el Mundial?”. Sobran los comentarios.

Nota 2: En cuanto a las elecciones a la presidencia del Real Madrid, no sé que tendrá el despacho de presidente merengue para que a tanta gente se le haga la boca agua sólo de pensarlo. Grandes empresarios con lucrativos negocios que requieren una atención de 48 horas diarias, enloquecen sin remedio ante la posibilidad de reconducir el destino del madridismo. A todos les va en ello mucho dinero invertido en la campaña electoral, pero si alguno puede dormir tranquilo es Vicente del Bosque, con el que cuentan 4 de las 5 candidaturas a concurso. Muy mal se le tiene que dar a Mr. Potato para no trincar una nómina. Hay gente con menos posibilidades de éxito cuando se sienta en la taza del váter.

lunes, junio 12, 2006

AGRAVIO COMPARATIVO

Dos de dos. Los triunfos de Fernando Alonso en el Gran Premio de Gran Bretaña de Fórmula 1 y de Rafa Nadal en la final de Roland Garros confirman que estamos ante dos tipos que apenas han fallado en los dos últimos años. Las buenas manos del asturiano le afianzan al frente de la clasificación del Mundial, mientras que la fuerza física y, sobre todo, mental, le permiten al manacorí convertirse en el tenista más joven de la Historia en ganar la Copa de los Mosqueteros dos años consecutivos después de Bjon Borj. Estamos ante dos figuras que tienen en la regularidad su mejor aliado, pero que fueron tratados de forma desigual por las cadenas de televisión que retransmiten sus respectivas competiciones.

Alonso dispone de la maquinaria perfectamente engrasada de Telecinco para retransmitir sus carreras, a pesar de las infectas pausas publicitarias que condenan al R24 al vértice del televisor. La cadena privada apostó por la Fórmula 1, por El Nano y por el gran Pedro De la Rosa, y los beneficios para empresa, público y Antonio Lobato son evidentes. Máxima audiencia y atención al mínimo detalle para imprimir ritmo a la retransmisión y comunicar la poca emoción que le queda a un deporte donde son más decisivas la estrategia y las paradas en boxes que los adelantamientos. Bernie Ecclestone, el patrón del circo, no se cansa de enviar copias del trabajo de Telecinco a otras cadenas para que tomen nota.

Televisión Española, en cambio, descojonó nada menos que la final de Roland Garros y a base de bien. No se lo merecía el público, Nadal ni la propia cadena, la de todos, que va de mal en peor. No me refiero a lo poco que aporta Nacho Calvo, que casi siempre está mejor callado y no se merece tener de comentarista a Alex Corretja, fuente de calidad, frescura y datos en la retransmisión -la entrevista a Nadal tras ganar a Mathieu, sencillamente espectacular-. Es mérito de Nadal que la audiencia de la final fuera la más alta de la jornada de ayer y era obligación de La Primera que el triunfo tuviera el colofón que merecía. No lo tuvo. Una cosa es que no sumes y otra, mucho peor, es que restes.

Rafa Nadal es el mejor tenista patrio: tiene calidad, echa el resto en la pista, conecta con la gente y jamás se resigna. Recordando a otros, a menudo no parece español, pero lo es. Se emocionó mientras izaban la bandera, sonaba el himno… Y hasta ahí puedo leer porque TVE se cepilló el resto de la ceremonia de entrega. No pudimos escuchar las declaraciones de Nadal y Federer, los agradecimientos que forman parte de la celebración y que suelen ponerme los pelos de punta. La emisión se cortó para dar paso a una corrida de toros y ni siquiera se pasaron a La 2, como suele suceder en el ciclismo. Creo que es la primera vez que lo veo en una final de cualquier deporte.

Otra perla de TVE, como la de prescindir de Valentín Requena para retransmitir las carreras del Mundial de Motociclismo. Desde aquí, quiero darle mi más sincero pésame a Pedro Barthe por la defunción del departamento que dirige.

jueves, junio 08, 2006

CADA OVEJA CON SU PAREJA

Contaba el genial Eugenio que, tras la publicación de un anuncio en prensa en el que se requería un hombre en excelente condición física, se presentó en el lugar indicado un tío fuerte como un roble y sano como una pera. Allí le explicaron que, a cambio de un millón de pesetas, le ofrecían la posibilidad de cruzar su ADN con el de una gorila de montaña. Cosas de la ciencia. Él aceptó, pero puso tres condiciones. A saber: 1) Que en la habitación hubiera un guardia jurado por si la gorila le rechazaba. 2) Que le pinten los labios a la gorila para hacerla más sexy. Y 3) Abonar el millón de pesetas en tres cómodos plazos. Evidentemente, contado por el Sr. Jofra es infinitamente mejor.

Saco esto a relucir porque mi amigo Nacho me ha pedido que escriba acerca de algunas personas que recientemente han contraído esponsales con animales en La India. Recojo el guante, aunque sea un asunto peliagudo este de opinar sobre si se debe o no ofrecer a un animal el trato que se merece una persona. Siempre he dicho que mataría la última ballena del mar para dar de comer a los hambrientos, pero dado que el comportamiento de algunas personas con su cónyuge no merece más contraprestación que un cubo rebosante de mierda, cuando no la cárcel, es posible que la idea del matrimonio mixto no sea tan descabellada.

De hecho, hay personas que dan a sus mascotas el mismo trato que darían a un semejante. Así, les preparan suculentos y variados menús, les abrigan en invierno y les cortan el pelo en verano, les dan medicinas y les llevan al veterinario si enferman, les llevan de vacaciones o les alojan en hoteles especialmente preparados, les colman de cariño y les compran sus propios juguetes, camas, utensilios de aseo… Incluso hay cementerios para animales y hubo ciertas disputas teologales acerca de la posibilidad de que los animales también fueran al cielo. Visto así, y tal y como está el patio, las bodas con animales tenían que llegar antes o después. Sólo falta por saber si los casará Rouco o la santísima Trinidad (Jiménez).

Parece que los derechos de los animales y las obligaciones de las personas están claros en este tipo de uniones. Pero como esto no es como en el anuncio, que uno pasa el Pronto y otro el paño, ¿qué hay de las obligaciones de los primeros, más allá de la mera compañía y un mínimo de higiene? Sólo se me ocurre, para compensar un poco el empeño que cada uno pone en la unión, que cumplan con sus obligaciones amatorias. Sin duda el amancebamiento es posible y testimonios hay de sobra, desde el caniche nocillero que vio Ricky Martin al salir del armario hasta el caballo cuyo corazón no aguantó todo el placer que le proporcionaba la arrepentida Cicciolina, pasando por los rebaños de algunos pastores solitarios en bucólicos parajes.

Sé que hay mucha leyenda urbana en estos ejemplos, vale, pero mucho ojo porque la realidad, una vez más, supera con creces la ficción. No sé si el caballo fue al cielo, pero estoy seguro de que este pobre depravado vivió un auténtico infierno.

PD: ¿No será este ciudadano holandés, más que un Noé del siglo XXI, un enfermo en toda regla?

lunes, junio 05, 2006

TOP SECRET

Acabo de ver un camión de lo más sugerente aparcado frente a mi oficina. Tenía cabeza independiente y un trailer de unos ocho metros en el que se podía leer el nombre de la compañía de servicios Destrucción Confidencial de Documentos (DCD). Tres palabras que por separado parecen inocentes, adquieren connotaciones maquiavélicas en ese orden. No dudo de la legalidad y rectitud de empresas cuyo objeto social tiene mucho que ver con las leyes de protección de datos, pero es inevitable que lo primero que se le antoje a uno sean pensamientos malintencionados. ‘Qué se traerá entre manos el cabrón de mi presidente para contratar un camión como éste’, por ejemplo.

Al margen de lo que cada uno pueda pensar, resulta paradójico ver un anuncio tan descomunal de un servicio tan íntimo. Buscando en la red de redes he encontrado varios sitios que promocionan tan noble actividad de forma más o menos afortunada. La página web de esta compañía, una de tantas, no contribuye en nada a desmontar la imagen sospechosa del que demanda este tipo de servicios. Aunque es cierto que la información se refiere a la necesidad de destruir de manera segura la información caduca de la que se disponen las empresas, lo primero que ve el usuario es una especie de lobo cuya dentadura tritura archivadores y carpetas ‘top secret’.

Mi encuentro con el camión ha generado suculentas elucubraciones mientras apuraba un pitillo, pero ese mismo camión a la puerta de cualquier sucursal de banco o empresa cotizada en bolsa, ya sea por casualidad o necesidad, podría hacer estragos. Mucho más si se encuentra frente a un Ministerio. La foto, desde luego, sería muy jugosa. Tal y como está el vecindario político, puedo imaginarme a unos exigiendo una comisión de investigación y a otros defendiendo su ejercicio transparente del poder. Y eso que todos saben de lo que están hablando. Según cuentan, cantidades ingentes de archivos ministeriales se convierten en confeti cuando el Gobierno cambia de signo. Táctica de la tierra quemada o, dicho de otra forma, al enemigo ni agua.

Aquello de lo que no queda constancia no existe a efectos prácticos, queda reducido al ámbito de la rumorología. Esa es la fortuna de la clase política, que no sólo participa en directo en la creación de la Historia sino que, además, en ocasiones, evita que se escriba. Lo que pudo haber sido y no fue, que para nosotros suele ser un lamento, para ellos es un alivio. Puedo imaginarme la cara de satisfacción cuando se desintegra el testigo mudo del pecado. Y nada de remordimientos, que esto es lo que tiene el cargo público. Sin embargo, en la vida privada, que es la que nos iguala a todos -como la muerte, que diría Manrique-, cada uno carga con su pasado y su conciencia. Ay, si yo tuviera una escoba…

viernes, junio 02, 2006

LOS VIEJOS ROCKEROS…

También mueren, como todos, pero de alguna manera permanecen. A pesar de algunas decepciones importantes, después de asistir durante el último año a los conciertos de Little Richard, en el Crossroads Festival de Gijón, y de Chuck Berry, en La Riviera de Madrid, y tras mi reciente encuentro en un ascensor con el fantasma de El Rey, no me da miedo poner la mano en el fuego por los viejos rockeros. Calidad a rabiar y los huevos encima de la mesa para que a nadie le quepa la menor duda de quién manda. Estas cualidades también las tiene Luis Aragonés, pero le faltaban las credenciales musicales. Después de esto, el seleccionador se ha ganado con creces una wild card para ingresar en el club.